viernes, 1 de noviembre de 2019

El cipres y la salud

Este árbol tan característico en el mediterraneo resulta ser un excelente aliado para nuestra salud.



Árbol sagrado entre numerosos pueblos; gracias a su longevidad y a su verdor persistentes, se llama "el árbol de la vida" (ciprés-tuya).
Simbólico árbol de la Muerte es también el balsámico árbol de la Vida, porque es capaz de devolver la salud a cuantos acuden a él, enfermos del pecho, a respirar sus esencias.
En la China antigua se suponía que el consumo de las semillas del ciprés procuraba la longevidad, pues eran ricas en substancia yang.



A nivel medicinal, las virtudes del ciprés se destacan particularmente sobre el sistema circulatorio, curando varices, debilidad capilar y desórdenes menstruales (ya se trate de reglas excesivamente abundantes o de hemorragias vaginales no relacionadas con la menstruación).



Es también beneficioso para atenuar y sanar las alteraciones del sistema renal (cistitis o infecciones urinarias, problemas con la próstata), del sistema respiratorio (bronquitis, asma, sinusitis, toses espasmódicas) y del sistema digestivo (hemorroides, diarreas, úlceras, etc.). También, entre otras muchas funciones, alivia inflamaciones, edemas y dolores reumáticos en general.
Es un buen aliado para desaparecer manchas en la piel, mejora el aspecto del tono de la piel y ayuda a uniformarlo.
Previene y combate la celulitis, es un útil tratamiento contra la retención de líquidos que provoca la celulitis. Se puede aplicar para reducir la piel de naranja en brazos, estómago y glúteos.
Sus propiedades diuréticas ayudan a eliminar el exceso de agua y sal que favorece la aparición de celulitis, además de estimular la circulación y mejorar el flujo sanguíneo.




Referencias: