Simbólico árbol de la Muerte es también el balsámico árbol de la Vida, porque es capaz de devolver la salud a cuantos acuden a él, enfermos del pecho, a respirar sus esencias.
En la China antigua se suponía que el consumo de las semillas del ciprés procuraba la longevidad, pues eran ricas en substancia yang.
Es también beneficioso para atenuar y sanar las alteraciones del sistema renal (cistitis o infecciones urinarias, problemas con la próstata), del sistema respiratorio (bronquitis, asma, sinusitis, toses espasmódicas) y del sistema digestivo (hemorroides, diarreas, úlceras, etc.). También, entre otras muchas funciones, alivia inflamaciones, edemas y dolores reumáticos en general.
Previene y combate la celulitis, es un útil tratamiento contra la retención de líquidos que provoca la celulitis. Se puede aplicar para reducir la piel de naranja en brazos, estómago y glúteos.
Sus propiedades diuréticas ayudan a eliminar el exceso de agua y sal que favorece la aparición de celulitis, además de estimular la circulación y mejorar el flujo sanguíneo.
Referencias:


